“Westworld” (Temporadas 1 y 2)


“Westworld”

(Info: Wikipedia) Fotos: HBO

Westworld . Serie de televisión de ciencia ficción y suspenso creada por Jonathan Nolan y Lisa Joy para HBO. Se basa en la película de 1973 del mismo nombre, que fue escrita y dirigida por el novelista estadounidense Michael Crichton, y su secuela Futureworld (1976). Es la segunda serie de televisión basada en las dos películas, la primera es la serie de corta duración de 1980 Beyond Westworld. Nolan y Joy se desempeñan como productores ejecutivos junto con J. J. Abrams, Jerry Weintraub, y Bryan Burk, con Nolan dirigiendo el piloto. La primera temporada se estrenó el 2 de octubre de 2016, concluyó el 4 de diciembre de 2016 y consistió en diez episodios.​ En noviembre de 2016, HBO renovó la serie para una segunda temporada de diez episodios,​ que se estrenó el 22 de abril de 2018.

El debut de la serie en HBO obtuvo la audiencia más alta para un estreno desde el primer episodio de True Detective en 2014 y Westworld se posiciona como la primera temporada más vista de una serie original de HBO. El 1 de mayo de 2018, la serie se renovó para una tercera temporada. Westworld ha recibido críticas en gran medida positivas por parte de los críticos, con elogios especiales por las imágenes, la historia y las actuaciones.

Sinopsis

En un futuro no especificado, Westworld, uno de los seis parques temáticos poseído y operados por Delos Inc., permite a los visitantes experimentar el Viejo Oeste en un entorno poblado por «anfitriones», androides programados para satisfacer todos los deseos de los visitantes.

Los anfitriones siguen un conjunto predefinido de narrativas entrelazadas, pero tienen la capacidad de desviarse de estas narrativas en función de las interacciones que tienen con los visitantes.

Los anfitriones repiten su narrativa de nuevo cada día—habiendo borrado sus recuerdos del día anterior—hasta que son reutilizados o guardados para su uso en otras narraciones. Para la seguridad de los visitantes, los anfitriones no pueden dañar ninguna forma de vida; esto les permite a los visitantes una libertad casi ilimitada para participar sin recibir castigo en cualquier actividad que elijan con los anfitriones, incluida la violación y el asesinato. El personal está ubicado en un centro de control llamado «La Mesa», conectado al parque a través de vastas instalaciones subterráneas, supervisa las operaciones diarias, desarrolla nuevas narrativas y repara a los anfitriones según sea necesario.

Elenco y personajes

  • Evan Rachel Wood como Dolores Abernathy/Wyatt, la anfitrión más antigua que todavía trabaja en el parque. Al asumir inicialmente el papel de la hija de un ranchero, descubre que toda su vida es una mentira elaborada.
  • Thandie Newton como Maeve Millay, una anfitrión, que actúa como la madam de Sweetwater, pero sus recuerdos no reconciliados de un papel anterior la llevaron a ser consciente de sí misma.
  • Jeffrey Wright como Bernard Lowe, jefe de la División de Programación de Westworld, y programador de software para personas artificiales.​ Wright también interpreta a Arnold Weber, cofundador de Westworld.
  • James Marsden como Teddy Flood, un anfitrión. Él es un pistolero que regresa a Sweetwater para encontrar a Dolores, con la esperanza de reavivar su relación.
  • Ingrid Bolsø Berdal como Armistice, una anfitrión. Ella es una bandida brutal y despiadada, y es miembro de la pandilla de Héctor Escaton.
  • Luke Hemsworth como Ashley Stubbs, jefe de seguridad de Westworld, encargado de monitorear las interacciones entre humanos y anfitriones y garantizar la seguridad de los huéspedes.
  • Sidse Babett Knudsen como Theresa Cullen, responsable de control de calidad de Westworld, es responsable de evitar que el parque se desorganice.
  • Simon Quarterman como Lee Sizemore, el director narrativo de Westworld, cuyo temperamento artístico agrava a sus compañeros de trabajo.
  • Rodrigo Santoro como Héctor Escaton, un anfitrión. Es el líder de una pandilla buscado por robar el Hotel Mariposa en Sweetwater.
  • Angela Sarafyan como Clementine Pennyfeather, una anfitrión. Ella trabaja como prostituta para Maeve y es una de las atracciones más populares de Westworld. Lili Simmons retrata a otro anfitrión que cumple el mismo rol cuando se retira la Clementine original.
  • Shannon Woodward como Elsie Hughes, una estrella en ascenso en la División de Programación encargada de remediar el comportamiento extraño en los anfitriones del parque.
  • Ed Harris como el Hombre de Negro, un sádico invitado veterano que busca descubrir los secretos más íntimos de Westworld.
  • Anthony Hopkins como Robert Ford, cofundador y director de Westworld.
  • Ben Barnes como Logan Delos, un invitado habitual que presenta a William en el parque.
  • Clifton Collins Jr. como Lawrence / El Lazo, un anfitrión. Es un delincuente encantador pero peligroso con una habilidad especial para maniobrar y negociar con los diversos elementos criminales de Westworld.
  • Jimmi Simpson como William, un visitante renuente por primera vez en Westworld, uniéndose a su futuro cuñado, Logan. Inicialmente desdeñoso de las atracciones más lascivas del parque, poco a poco descubre un significado más profundo de la narrativa del parque.
  • Tessa Thompson como Charlotte Hale, directora ejecutiva de Delos Destinations Board, que supervisa Westworld y otros parques.
  • Fares Fares como Antoine Costa, miembro del equipo de seguridad de Karl Strand.
  • Louis Herthum como Peter Abernathy, el padre de Dolores. Bradford Tatum también retrató a Peter Abernathy en la primera temporada, después de que fuera dado de baja.
  • Talulah Riley como Angela, un anfitrión que da la bienvenida a los recién llegados al parque.
  • Gustaf Skarsgård como Karl Strand, El jefe de operaciones de Delos, que lidera los intentos de Delos de recuperar Westworld de los anfitriones deshonestos.
  • Katja Herbers como Emily, auna invitada en el parque El Raj que escapa a Westworld durante el levantamiento de los anfitriones.

    Concepción y desarrollo

    Michael Crichton, el escritor de la película de 1973 en la que se basa la serie.

    Warner Bros. había estado considerando una nueva versión de Westworld desde principios de la década de los ’90 y luego de la partida de la ejecutiva del estudio, Jessica Goodman en 2011, el proyecto fue nuevamente considerado.​ Jerry Weintraub había estado presionando por un remake durante años y, después de su éxito con Behind the Candelabra de HBO, convenció a la cadena para que diese luz verde a un piloto. Se llevó el proyecto a Jonathan Nolan y la co-escritora Lisa Joy, quienes vieron el potencial en el concepto de hacer algo mucho más ambicioso que la película original.

    El 31 de agosto de 2013, HBO anunció que habían ordenado un piloto para una posible serie de televisión, con Nolan, Joy, J. J. Abrams, Jerry Weintraub y Bryan Burk como productores ejecutivos.​ Ed Brubaker desempeñó en el equipo de redacción como productor supervisor,​ coescribiendo el cuarto episodio con Nolan. HBO más tarde anunció que Westworld había sido aceptado y que se estrenaría en 2015.​ En agosto de 2015, HBO lanzó el primer teaser, que reveló que la serie se estrenaría en 2016.

    Abrams sugirió que la serie se cuente con la perspectiva de los “anfitriones” en mente.​ Nolan se inspiró en videojuegos como BioShock InfiniteRed Dead Redemption y The Elder Scrolls V: Skyrim para lidiar con el componente moral de la narración en un espectro.​ Durante la investigación, las películas de Sergio Leone proporcionaron puntos de referencia para los personajes y visuales; las novelas de Philip K. Dick les informaron sobre los dilemas relativos a la inteligencia artificial, y para la construcción del mundo y la narrativa entrelazada, consultaron los juegos de Grand Theft Auto. La película de 1973 también incluyó un Mundo Romano y un Mundo Medieval, pero Nolan no las incluyó.

    Los co-creadores Jonathan Nolan y Lisa Joy

    Nolan explicó que la serie explorará, a través de sus personajes invitados, sobre por qué “la violencia está en la mayoría de las historias que nos gusta mirar, pero no es parte de lo que nos gusta hacer”. La serie explora ideas sobre la mente bicameral por el psicólogo Julian Jaynes, quien abogó por la existencia de dos mentes separadas—una que da instrucciones y otra que las realiza. Jaynes discutió cómo la conciencia proviene de romper el muro entre ellos al exponer al individuo a nuevos estímulos.

    Los guionistas y productores han planeado que la historia dure hasta cinco temporadas.

    Financiación

    Según los informes, los diez episodios de la primera temporada se produjeron con un presupuesto de aproximadamente de $100 millones, con presupuestos por episodio de entre $8 millones y $10 millones, y el episodio piloto solo costando $25 millones para producir. HBO y Warner Bros. Television compartieron el costo de producción de la serie; según los informes, HBO también pagó una tarifa de licencia no revelada a Warner Bros. Television por los derechos de transmisión.

    Casting

    Gif de gfycat.com 

    Después de que se transmitió el último episodio de la primera temporada, Nolan y Joy revelaron que habían operado con una estricta base de “necesidad de saber” con la mayoría de los actores, con el fin de “mantener la historia tan fresca y presente para ellos como sea posible.”​ Por ejemplo, en el caso de Wood, le dieron direcciones de actuación extrañas sin explicar por qué, y le tomó un tiempo a Wood inferir que en realidad estaba interpretando cinco personajes distintos dentro del mismo anfitrión: cuatro modos de comportamiento diferentes para Dolores, más Wyatt.​ Por el contrario, Hopkins se dio cuenta de la historia general de Ford desde el principio (en el momento en que le dieron el papel) para asegurarse de que podía transmitir la complejidad del personaje en su actuación.​ Sin embargo, incluso con ese conocimiento, inicialmente Hopkins recibió libretos muy redactados, y tuvo que insistir en el acceso a los libretos completos.

    Filmación

    Al principio se decidió que la serie se filmaría en una película de 35 mm con ayuda de tomas HD, a pesar de las crecientes dificultades para adquirir rollos.​ Para una apariencia más suave, los cineastas utilizaron las lentes originales Arri Zeiss con sus capas removidas.​ La serie se filmó principalmente en Kodak, que fue procesada por FotoKem en Burbank y escaneada por Encore Hollywood para crear intermedios digitales de todas las tomas adecuadas para su uso como periódicos. El corte final fue entregado a HBO en un formato JPEG digital en 2K para su transmisión y a Warner Bros. Television como un corte negativo para fines de archivo.

    Dado que gran parte de la serie se ve desde el punto de vista de los anfitriones,​ los Steadicams se utilizaron para filmar toda la primera temporada, a excepción de un par de escenas en el último episodio, donde se usó una cámara portátil como metáfora de que los anfitriones se liberan de su programación y ahora actúan por su propia voluntad.

    El rodaje del episodio piloto se realizó durante 22 días​ en agosto de 2014 en Los Angeles y sus alrededores así como Moab, en Utah.

    Castle Valley en Utah es uno de los lugares de rodaje. (Foto: Wikipedia)

    Lugares de rodaje en California incluye varios estudios de sonido, backlot en Universal Studios & Warner Bros., Paramount Ranch en Agoura, California, El Melody Ranch en Santa Clarita, California,​ y el Pacific Design Center en West Hollywood, California.​ El Melody Ranch usado para la ciudad de Sweetwater había sido utilizado previamente para muchas películas, tales como Django Unchained y The Magnificent Seven, pero fue significativamente mejorado para Westworld por el diseñador de producción Zack Grobler para retratar una versión idealizada de la frontera estadounidense.​ Pantallas de croma verde fueron usadas alrededor de los juegos de California para bloquear objetos modernos como estacionamientos, para que las tomas de California pudieran ser más tarde composición digital fusionada con fotos exteriores de Utah.

    Para la apariencia exterior a gran escala del espectáculo, los productores se inspiraron en el trabajo de John Ford, quien filmó sus últimas cuatro películas en Castle Valley, al este de Moab.​ En la primavera de 2014, Nolan visitó el sur de Utah con miembros clave del equipo y un explorador de locaciones para explorar la posibilidad de filmar allí y rápidamente se enamoró del lugar. Las tomas de la localización para el episodio piloto ocurrió más adelante sobre cinco días en Utah meridional,​ incluyendo Castle Valley.​ La mayoría de las ubicaciones de Utah, como Dead Horse Point State Park, eran “walk-in” áreas donde tanto el elenco y el personal estaban obligados a caminar dentro y fuera con todo su equipo.​ Se rodaron escenas de cabalgatas en un rancho privado, donde los cineastas no estaban sujetos a tantas restricciones como cuando trabajaban en terrenos públicos.​ Para combinar perfectamente los escenarios de California con el escenario de Utah, las paredes fijadas fueron enviadas a Utah para que pudieran usarse para filmar ángulos inversos de escenas originalmente filmadas en California.​ Por ejemplo, las conversaciones en el balcón exterior del centro de operaciones de Westworld fueron filmadas en un balcón en el Centro de Diseño del Pacífico mirando hacia el centro, luego los ángulos inversos sobre los hombros de los miembros del reparto fueron disparados a Dead Horse Point, el centro de operaciones estaba situado en la cima de los acantilados escarpados del parque estatal.​ Las escenas del interior del tren fueron creadas montando el conjunto entero del coche del tren en la parte posteriora de un carro plano y conduciendo el carro hacia adelante y hacia atrás adelante Utah State Route 128.

    La impresión 3D de los anfitriones se realizó utilizando casi todos los efectos prácticos, algunos de los cuales fueron mejorados por el equipo de efectos visuales. La serie usó armas reales, aunque por lo general fueron descargadas.​ Por respeto a los actores y extras involucrados, la filmación de desnudos se realizó en un set cerrado, y para escenas de sexo, se utilizó un consultor sexual.

     

    Secuencia de los créditos de apertura

    La secuencia de los créditos de apertura de la serie fue creada por Elastic, el mismo estudio de producción que creó las secuencias de títulos para otras tres series de HBO: RomeCarnivàle y Game of Thrones. Patrick Clair actuó como director creativo de los créditos de apertura,​ que tardó alrededor de cinco semanas para conceptualizar.

    Clair se reunió con Nolan y Joy en febrero de 2016 para discutir su desarrollo. Estaba interesado en su decisión de abordar el punto de vista de la serie desde el de los anfitriones, considerando el resultado como un estudio psicológico inherente. Desde su inicio, la secuencia traduciría los elementos presentes en la serie a través de diseño asistido por computadora. Por ejemplo, una vez que Clair recibió imágenes del compositor Ramin Djawadi de una pianola en movimiento, su contraparte actual, situada en la oficina de producción de Westworld, fue fotografiada y luego reconstruida en imágenes generadas por computadora.​ Nolan también aplicó el instrumento de autoaprendizaje en referencia a la primera novela de Kurt Vonnegut Player Piano. Estaba destinado a representar la primera Máquina de Rube Goldberg para evocar el movimiento humano.​ Clair vio la metáfora detrás de la pianola—”una forma primitiva de robot”—como una exploración de la disparidad entre el hombre y la máquina “que se está creando para ser redundante.” Los anfitriones que estaban bañados en líquido blanco golpearon a Clair como una yuxtaposición de la arena y el grano del género Western con su base en la ciencia ficción. Los motivos de Leonardo da Vinci en Vitruvian Man surgió de la voluntad de Clair para transmitir la representación de Westworld del cuerpo humano desnudo .​ La secuencia también hace referencia al video musical de Chris Cunningham de 1999 para la canción de Björk “All Is Full of Love”, de una manera que Clair llamó “un poco desvergonzada (…) porque adoro a Chris Cunningham y (…) me pareció el lugar perfecto para hacerlo porque estaba tratando con todos los temas correctos y con la estética correcta.”

    La secuencia comienza con la caja torácica de un caballo, junto con un conjunto de anfitriones fabricados por robots industriales. El caballo esquelético se muestra a mitad de galope para subvertir la iconografía de tal representación.​ En cuanto a los esfuerzos de Clair para exponer los paisajes Western en relación con un mundo de robótica, pensó que era sensato que se hiciera dentro de un solo ojo; los cráteres y los valles se forman como el simulacro de un iris.​

    La segunda temporada introduce una nueva secuencia de los créditos de apertura. Se cambian varios elementos de la secuencia original de los créditos, incluidas las imágenes de un caballo que ahora se sustituyen por un bisonte. Otras nuevas imágenes en los créditos incluyen el sombrero negro del Hombre de Negro, una madre acunando a su hijo (que evoca a Maeve) y el cabello de una mujer rubia siendo peinado mecánicamente (representando a Dolores). El score de Ramin Djawadi permanece igual, con las imágenes de la pianola intactas.​

    Música

    Ramin DjawadiRamin Djawadi, el compositor de Westworld (Foto: Wikipedia)

    La música está compuesta por Ramin Djawadi, quien también trabajó con el showrunner Nolan en la serie Person of Interest.​ El tema principal combina el uso de notas de bajo, arpegios de luz y melodía, todo lo cual complementa la idea de un parque de atracciones.​ La banda sonora de la primera temporada se lanzó el 5 de diciembre de 2016.

    Djawadi habló sobre las canciones modernas utilizadas en el show, y ​​dijo: “El show tiene un sentido anacrónico, es un parque temático y, sin embargo, tiene robots, ¿por qué no tener canciones modernas? Y esa es una metáfora en sí misma, envuelto en el tema general del show”,66​ pero le dio crédito a Nolan por haber tenido la idea.67

    Las interpretaciones de piano y cuerdas presentadas en Westworld incluyen “No Surprises” de Radiohead,​ “Fake Plastic Trees”, “Motion Picture Soundtrack” y “Exit Music (For a Film)”, “Black Hole Sun” de Soundgarden, “Paint It Black” de The Rolling Stones,​ “Pine Apple Rag” de Scott Joplin​ y “Peacherine Rag”, “Reverie L.68” de Claude Debussy, “A Forest” de The Cure,​ la versión de The Animals “The House of the Rising Sun”, “Back to Black” de Amy Winehouse y “Something I Can Never Have” de Nine Inch Nails.

     

    (Info: Wikipedia)

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“Slow West” (Por Begoña Eguskiza)


“Slow West”, Por Begoña Eguskiza

Estamos ante un Western atípico, es una producción británica y neozelandesa de 2015 , siendo esta la primera película como  director de John Maclean quien también firma el guión.

Es la América del siglo XIX, la de los pioneros.
Narra el periplo de un joven escocés de 17 años “Jay Cavendish”, interpretado por Kodi Smit-Mc Phee,desde Escocia hasta el lejano Oeste en busca de su amada “Rose”,Karen Pistorius. que por  el camino se encuentra a” Silas”, Michael Fassbender, que le acompañará en su aventura.

Los grandes espacios empezando en Escocia, resaltando el azul del mar y sus verdes campos para seguir con el lejano Oeste donde el verde está en los bosques y los ocres en las llanuras es el decorado perfecto, apenas un par de construcciones , un colmado y una casa donde nos enseña los objetos expuestos en las estanterías, mostrándose así la vida cotidiana sin mediar palabra gracias a la maravillosa fotografía de Robbie Ryan.
Maclean retrata a sus personajes secundarios no como a buscadores de oro, ganaderos o pistoleros sino como a inmigrantes que roban y matan para subsistir, convirtiéndolos en una banda de forajidos liderados por “Payne”, Ben Mendelshon, ataviado con un maravilloso abrigo de piel de cordero, que le da el aspecto del genuino villano de los clásicos del Western.
Relata lo mejor y lo peor del ser humano, el amor inocente y el poco apego a la vida.
Tiene momentos cómicos, como cuando nos enseña como secaban la ropa después de haber sido empapados por el desbordamiento de un río o como extraer la flecha de un indio, lo cual se agradece ya que el drama está presente durante toda la película.
A pesar de todas las peripecias que atraviesan los personajes desde el principio hasta el The End, el ritmo es lento pero intenso acentuado por la magnífica banda sonora de  Jed Kurzzel y por los flashbacks que nos ponen en situación.
Mención aparte es el recorrido que Maclean hace, al final, de todos los muertos, desde el último hasta el primero, siempre se pierde la cuenta.

Absolutamente recomendable.

Título original: Slow West / Año2015 / Director: John Maclean / Duración: 84 min.

Guión: John Maclean / Música: Jed Kurzel / Fotografía: Robbie Ryan

Reparto: Michael Fassbender, Kodi Smit-McPhee, Ben Mendelsohn, Brooke Williams, Rory McCann, Jeffrey Thomas, Caren Pistorius, Kalani Queypo, Stuart Martin, Tawanda Manyimo, Madeleine Sami, Michael Whalley, Andrew Robertt, Erroll Shand, Ken Blackburn

 

“Vera Cruz” (Robert Aldrich, 1954)


Vera Cruz is a 1954 American Technicolor Western starring Gary Cooper and Burt Lancaster, and featuring Denise Darcel, Sara Montiel, Cesar Romero, Ernest Borgnine, Jack Elam, and Charles Bronson. The movie was directed by Robert Aldrich from a story by Borden Chase. The film’s amoral characters and cynical attitude toward violence (including a scene where Lancaster’s character threatens to murder child hostages) were considered shocking at the time and influenced future Westerns such as The Magnificent Seven, Sam Peckinpah’s The Wild Bunch, and the films of Sergio Leone, which often featured supporting cast members from Vera Cruz in similar roles.

During the Franco-Mexican War, ex-Confederate soldier Ben Trane (Cooper) travels to Mexico seeking a job as a mercenary. He falls in with Joe Erin (Lancaster), a lethal gunslinger who heads a gang of cutthroats (including Ernest Borgnine, Jack Elam, Charles Bronson, and Archie Savage). They are recruited by Marquis Henri de Labordere (Cesar Romero) for service with the Emperor Maximilian I of Mexico (George Macready) After an almost miraculous display of shooting with a lever action model 1873 Winchester rifle, the Emperor offers them $25,000 to escort the Countess Duvarre (Denise Darcel) to the seaport city of Veracruz on the Gulf of Mexico. Trane uses a compliment to the countess to get the Emperor to double it, impressing Erin with his boldness. During a river crossing, Trane and Erin noticed that the stagecoach that the countess is traveling in is extremely heavy. Erin later discovers that the stagecoach contains six cases of gold coins. First Trane and then the countess discover him looking at the gold. The countess informs them that it is worth $3 million dollars which is being transported to pay for troops for Maximilian’s French army. They form an uneasy alliance to steal and split the gold. Unfortunately for their plans, the Marquis was listening from the shadows.Veracruz

Also involved in the mix is Morris Ankrum as a heroic Juarista leader. He and the other Juarista leaders soon suspect that there is more to the expedition than the countess and ambush the column several times. Eventually, the rest of Erin’s group also learn that something suspicious is going on and they demand to be let in on the secret. The different groups, including Juarista secret agent Nina (Sara Montiel), conspire to steal the gold for their own purposes. Alliances are formed, quickly dissolved and others are formed. A ruse is successful in getting the gold to Veracruz where the Juarista troops attack the French in a bloody battle over the ownership of the gold. Erin attempts to steal the gold for himself by getting the countess to reveal the location of the ship she had hired to transport the gold. However, Trane arrives in time to stop him. In the end, Trane and Erin face off in a showdown that concludes with Erin’s death. Trane leaves the gold and walks through the dead bodies from the battle while the wives and mothers of the Juarista troops are searching for their loved ones. (W)

David Carradine: Forajido de leyenda y Bill, antiguo jefe de “Mamba Negra”


David Carradine en IMDB

To start at the beginning, my father was a sculptor.  He apprenticed with Daniel Chester French, the designer the Lincoln Monument.  In his early days in Hollywood, before he made it as an actor, Dad made a pretty good living that way.  When I was about four, he let me start playing with clay.  I started out by sculpting “Three Men in a Tub”(Rubadubdub) then followed that up with all the dinosaurs from Disney’s Fantasia.

I started taking piano lessons from a teacher who lived next door to my great uncle, Will Foster.  He was a painter, pretty famous.  Mostly he painted partially draped nudes.  My mother was his favorite model.  I would hang with him and watch him paint while I was waiting for my ride home.  He also taught art classes to middle-aged ladies and long-haired wan looking young women.  I sat in on a few of those keeping my eyes and ears open.

I kept drawing all through my school years: Space ships and aliens mostly at first.  I also got very good at painting explosions with colored pencils; mushroom clouds being my favorite.  At one of my boarding schools there was a horseback riding program.  I started drawing and sculpting horses.  Horses are very close to the most naturally beautiful thing nature has come up with.  I say close: the female form beats all; the curves, the hair, the lips and eyes; the implications of what that shape is for.  But, at 10 years-old, it was horses.  When I was in the 8th grade, which would make me about 12, I started drawing animals and insects I saw in National Geographic.  Then, I started drawing the naked African tribeswomen.  The die was cast.

I was fascinated by August Rodin’s work, and tried to pattern my approach after him.  I think he’s my hero, along with Thomas Jefferson and Beethoven.  I went for those guys because they broke the mold, like Bob Dylan and John Lennon, two more of my heroes.  And then of course there’s Einstein.

I was pretty sure I was going to make sculpture my life’s work, but thinking about it I realized I’d be stuck in a room with a cold, north light and a big piece of rock and maybe a pretty model, and considering how hard Art was to make a living at, I decided to write operas instead.  I figured that was a clear field.  American operas are rare.  And I’d be surrounded by singers, dancers and musicians, and I’d get to drink champagne and wear tuxedos and hang out with Leonard Bernstein.

So I enrolled in San Francisco Sate College, studying music theory and composition.  I didn’t do well, there.  I’m not made for classrooms.  All I’d do in class was pretend to take notes.  Actually, I was drawing.  I dropped out of college and moved to Berkeley.  There was some interesting action there, as it was about the time of the free speech riots.  I lived rent-free in the basement of a guy who was running for mayor on the Socialist ticket. I  bought a book called “How to Draw and Paint” and did everything it said: stretched my own canvases, sized them, did all the exercises it recommended.  Painting in a basement doesn’t work very well, though.  When I took the paintings outside, they’ looked completely different.  So, I moved into the top floor of a duplex on Milvia Street, which, by the way happened to be facing in the backyard the guest house where Jack Keroac(sp?) had written “On The Road”, which I’d just finished reading.  I took a part time job racking balls at a pool parlor so I could afford to pay the rent.

In the tenth grade I drew a comic strip for the school paper.  And I kept on sculpting, too.  I’d carry a ball of plasteline with me wherever I went.  I’d take it out and do something with it whenever there was nothing happening, such as when I was waiting for the principal to give me detention.  I was always in trouble.

Another problem I had to overcome was the fact that I’m slightly color blind:  Faces would tend to be green, and I wouldn’t know it.  I solved that by never using green paint out of a tube.  If I wanted to paint a tree, I’d make the green myself.

I’ve always had an especially hard time with everything I’ve tried to do.  I wanted to be a musician, but I don’t have a particularly good ear.  I’ve managed to become a pretty great piano player, though, and I’m not the only one who thinks so.  I do okay with the guitar; and I write good songs.  I became an outstanding athlete even though I was one of those original ninety-eight pound weaklings to begin with.  I’ve made it pretty big as an actor in spite of being terminally shy.  I’ve always envied my brother Keith, who can do just about anything without trying very hard.  Invariably, I had huge obstacles to overcome in anything I tried.  Had to work against my genes to achieve my dreams.

Anyway, I produced fifty-two oil paintings during that period.  Taking a page from Uncle Will and my own libido, which has always been over-active, I painted mostly partially draped nudes.  by the time I got to the fortieth or so, I was doing pretty good.  None of those paintings are extant, except maybe the little one that I sold for $50.  All the others were stored for years in my father-in-law’s garage, but by the time, years later, when I tried to track them down, they had disappeared.  All of my early sculptures are gone, too, except for one figure I did when I was seventeen, which my mother had saved.  It’s not one of my best. Leer + en  http://david-carradine.com/artbio.html

“3:10 to Yuma” (Delmer Daves, 1957)


 

 

3:10 to Yuma is a 1957 American western film starring Glenn Ford and Van Heflin and directed by Delmer Daves. The film was based on the short story by Elmore Leonard. The film was well received on release and is still highly regarded today. A remake of the film starring Russell Crowe and Christian Bale and directed by James Mangold was released in 2007. The title song, “The 3:10 to Yuma”, was sung by Frankie Laine.
In the Arizona Territory of the 1880s, rancher Dan Evans and his young sons witness a stagecoach holdup. When the driver, Bill Moons, overpowers one of the robbers and uses him as a human shield, Ben Wade, the leader of the gang, callously shoots both men.
Wade and his men stop at the saloon in nearby Bisbee, Arizona, posing as cowhands. When Wade stays to seduce the pretty barmaid Emmy, he is captured, but his henchman Charlie Prince gets away with the news. The townspeople fear what his men will do, so the town marshal decides to have two volunteers sneak the prisoner to Contention City to catch a train, the 3:10 to Yuma. Mr. Butterfield, the stage-line owner, offers $200 for the dangerous job. Desperate after three years of drought, Dan jumps at the opportunity, but the only other man interested is the town drunk, Alex Potter. When no one else steps forward, the marshal reluctantly accepts them.
Wade is placed on a stagecoach, which then stops (in view of some of the gang) for a faked repair; the outlaw is secretly taken off while the stage continues on with an imposter, in the hopes that by the time the outlaws figure out what has happened, it will be too late. Wade is taken to Dan’s ranch, where Dan’s devoted wife Alice serves supper to the family and their “guest”.
Dan, Alex and Wade leave under cover of darkness, reaching Contention City at daybreak. Butterfield has reserved the bridal suite at the hotel. While they wait for the train, Wade tries several times to bribe Dan into letting him go, his interest in Dan seeming to go beyond a simple exchange of freedom for cash. Dan is greatly tempted. The local sheriff is out of town, but Butterfield hires five men to help escort the prisoner to the train.

Things go awry when Bob Moons barges in unexpectedly and threatens to shoot his brother’s killer. Dan wrestles his gun away from him, but in the struggle, it goes off. Downstairs, Charlie Prince, who has also come to Contention City, hears the gunshot, and spots Wade in a window. Charlie is seen riding off to fetch the rest of the gang.
The men Butterfield recruited watch as seven riders enter the town. Not liking the odds, they retreat, leaving only Dan, Alex and Butterfield. When Alex goes out to reconnoiter, he spots one of Wade’s men on a rooftop opposite the hotel. Alex calls out, warning Dan, but is shot in the back by Prince. The gang hangs the wounded Alex from the lobby chandelier, killing him. Butterfield decides that maintaining Wade as a prisoner is not worth the risk, and releases Dan from his obligation. Alice arrives and also tries to change her husband’s mind, but he is committed: “The town drunk gave his life because he believed that people should be able to live in decency and peace together. You think I can do less?”
When the clock strikes three, Dan escorts Wade out the back door. Gang members take shots whenever they can without endangering Wade, but despite their best efforts, they cannot stop the pair from reaching the platform, where the train is waiting. Finally, the outlaws emerge to confront Dan as the train starts to leave. Charlie shouts for Wade to drop to allow them a clear shot at Dan. Instead, Wade unexpectedly tells Dan to jump into the passing baggage car. They jump together. The gang starts to run after the train, but Dan shoots Charlie and the rest then let it go. Wade explains himself, saying he felt he owed Dan for protecting him from Bob Moons in the hotel room, and confidently claiming he has broken out of the Yuma Jail before (implying he can do so again), but whether these statements reflect his true motivations and prospects is not clear. Alice sees Dan safe on the train as rain pours down on her, breaking the long drought. (Wikipedia)

Medalla roja al valor
Cuando comienza un western, una gran panorámica del Monument Valley o del clásico desierto norteamericano siendo surcado por una pequeña diligencia perdida en la inmensidad del monumental paisaje que tenemos ante nosotros. Probablemente, luego sonará el tema principal de la película y nos dispondremos a ver llegar a dicha diligencia a un pequeño pueblo del oeste, con su cantina, su salón y su burdel, además de una iglesia si es un pueblo sacado de una cinta fordiana. El tren de las 3:10 es un western de esos llamados psicológicos en los que presenciamos un tenso thriller camuflado de película del oeste, pero en la que la acción transcurre en un corto período de tiempo, y donde se huye de los grandes espacios abiertos y panorámicas que aprovechan todo el potencial del cinemascope que proporciona habitualmente este género para resguardarse en pequeñas casas y habitaciones asfixiantes que ahogan a los personajes encuadrados en frenéticos primeros planos, adentrándolos en situaciones extremas que suelen concluir con un catártico final en consonancia con toda la tensión acumulada. ¿Qué diferencia, por tanto, a la brillante cinta de Delmer Daves del clásico fordiano, aún teniendo un comienzo que podría catalogarse de prototípico, o de la hawksiana Río Bravo, con ingredientes parecidos? Quizás ese desencanto y ese cinismo que transmite el guión, esos personajes que se mueven por dinero y por dignidad más que por bondad, la interrelación y empatía que se establece entre el protagonista y el criminal, y la increíble puesta en escena del realizador, quien entrega aquí un ejercicio de estilo cercano al expresionismo alemán que anticipaba ese western crepuscular que tanto furor causaría de los años 60 en adelante, y que tan alejado estaría en ideales del western clásico que inauguró Ford con La diligencia.Es un viaje interior de un perdedor buscándose a sí mismo para probar su valentía tras haber sido humillado ante sus hijos por ese matón con más pinta de miembro de la mafia calabresa que de cowboy interpretado de forma portentosa por Glenn Ford. Y es que aquí, el personaje encarnado por un magnífico Van Heflin no busca la gloria, si no dinero, lo que le hace colocarse en una posición que no dista demasiado del criminal Ben Wades. El contraste con el héroe clásico es notable, y esa figura del caballero andante que detenía solo al malvado se borra de un plumazo en la sensacional secuencia de la detención al comienzo del peligroso ladrón. Visto esto, la cinta nos sitúa en un interesante punto en la que el personaje de Ford tendrá un aire que, si no es más romántico y honorable, si que pone en un aprieto al espectador debido a la extraña dualidad entre bien y mal que lleva consigo, siendo un personaje con una moralidad un tanto dudosa, capaz de asesinar a alguien pero pedir para dicho cadáver un entierro digno en su ciudad. Es alguien con sus propias reglas, un código propio.
spoiler:

El brillante juego de caracteres entre cazador y presa, la sensación de dependencia, casi amistad, empatía, que se crea entre ambos, es el motor de toda la cinta, las constantes ofertas del prepotente Wade y las dudas del honrado Dan Evans, tentado por el demonio en forma de cínico y carismático asesino. Gracias a esta relación, la película nos otorga la oportunidad de ver un soberbio duelo interpretativo que se verá un poco minimizado al final con una conclusión un tanto distante y poco coherente con lo mostrado hasta ese momento, haciendo que la película tenga su único fallo en ese final que empaña el brillante trabajo realizado por el guionista.

Pero analicemos fríamente la gran construcción de la historia que el escritor realiza, puesto que es lo más importante. Mezcla de western y un thriller que por momentos es puro cine negro, nos encontramos con un intenso estudio de personajes rara vez visto en este género. Dentro de esta muestra de cine de género, encontramos también un poderoso drama dentro de la aparente destrucción de esa familia consumida por las deudas y el hambre, y los celos, viendo la mujer de Dan en el personaje de Wades una especie de escapatoria a su rutinaria y mediocre vida, una evasión y una vuelta a la juventud en una ciudad donde era hija de un importante capitán de barco. A través de ello, Wades descubre las ventajas de la vida sedentaria, la maduración de su personaje se produce justo cuando deja a la joven Emmy en la taberna del pueblo y prueba un poco de estofado casero en compañía de la familia Evans, donde despierta la curiosidad de los niños como si de un personaje novelesco se tratase. Es, por tanto, un choque de costumbres, ya que, como alguien decía, el western es el género donde se dan la mano mito y realidad. A partir de aquí, el brillante manejo del director por parte de la historia enclaustra a los personajes en un pequeño hotel en el que llegará el momento definitivo del encontronazo entre ambos, donde surgirá la lealtad y Dan deberá luchar contra sí mismo y contra su presa, mostrando los mejores momentos de la cinta en la que los miedos aflorarán y la lealtad será más necesaria que nunca. Y es la lealtad, precisamente, aquello que hará cambiar de motivación al protagonista, consumido por las dudas y la soledad en búsqueda de ese cometido. Y es aquí donde la cinta falla, un clímax que, si bien es correcto y mantiene el suspense, tiene formas algo tramposas, algo disonantes con el tono y las ideas transmitidas por la película, concluyendo durante el tiroteo de rigor comercial que hacen que no hablemos de una película simplemente perfecta, rompedora en términos argumentales y estilísticos y que supuso un paso de maduración enorme para un género que tendría posteriormente una visión rupturista que es la que ha llegado hasta nuestros días. Tony Montana (Crítica FilmAffinity)