“Mad Detective, Sherlock Holmes vs. Chan Kwai Bun” (El Peliculero)


Sherlock Holmes vs. Chan Kwai Bun

Mad Detective es una película de nacionalidad china (Honk kong), dirigida por Johnnie To y Ka-Fai Wai.

Es una historia de policías en la que el caso central de la película es llevado por una pareja de investigadores.  El principal personaje, Chan Kwai Bun, utiliza un método de investigación que lo caracteriza, y que lo lleva a ser extremadamente eficaz en su trabajo. Estos métodos poco ortodoxos provocan el rechazo de sus superiores y compañeros.

El protagonista está divorciado e intercalados en la trama vemos retazos de su vida personal y sus problemas con su ex-mujer. Al final llega un desenlace en el que el bien y el mal, los buenos y los malos, no aparecen delimitados y nos hace dudar acerca de las verdades y mentiras del sistema, del sistema policial, en este caso.

Hasta aquí podría decirse que estamos ante una historia que hemos visto muchas veces, pero la manera de contarla y de describir los personajes es realmente original y refrescante.

El protagonista, impresionante el actor  Ching Wan Lau, es un ex-policía que fue expulsado del gremio porque, durante la despedida por jubilación de uno de sus superiores, se corta una de sus orejas y se la da como regalo al recién jubilado.
Tal como dice el título, el buen hombre está como una regadera, sufriendo una especie de esquizofrenia, y tiene la capacidad de ver y escuchar (literalmente) las personalidades interiores ocultas de la gente. Esta capacidad, junto con su empatía con las víctimas y con los criminales, al ponerse en las mismas circunstancias  que ellos, son utilizadas para resolver sus casos.

La idea es muy original: La visualización  de sus intuiciones respecto a otras personas, o ante situaciones dadas, realizada gracias y a través de su demencia, y ayudado por el oportuno abondono de su tratamiento médico. Abondono que podría considerarse el equivalente a la nicotina de Sherlock Holmes, o a las espinacas de Popeye, en el sentido de que refuerza o hace posibles las habilidades que caracterizan al personaje.

“Debes aplicar las emociones en una investigación, no la lógica” llega a decir.  Vamos, que no es precisamente el obsesivo-compulsivo Sherlock Holmes.

Sin embargo, si juzgamos por su eficacia, su visión de la realidad parece ser bastante más lúcida  que la de sus compañeros cuerdos.

Mad Detective No puedo evitar que me venga a la cabeza una emisión del programa de divulgación de la 2 de tve “Redes”, en el que se decía que las decisiones tomadas basándose en intuiciones eran más eficaces que las tomadas basándose en la lógica. Uno de sus invitados sostenía que eso que llamamos intuición no es más que una reacción ante estímulos externos. Una reacción producida por un  mecanismo automático que lleva millones de años de evolución perfeccionándose entre nosotros, los animales, como instrumento de supervivencia.
O algo parecido creo recordar que decía el Punset.

Esta esquizofrenia del personaje también es utilizada para contarnos la historia de una manera diferente.
Parte de la película se muestra tal como la ve el protagonista, en contraste con los planos adyacentes, en el que se muestra la visión de los cuerdos. Este juego da licencia para escenas sorprendentes, algunas de ellas dotadas de un muy peculiar sentido del humor que, por otro lado, está presente en toda la película.

Como ejemplo, y también para hacerse una idea del sentido del humor al que me refería, el detective aparece en las primeras escenas de la película resolviendo un caso a su manera: Acuchillando un cerdo en canal, tal como habría hecho el asesino con su víctima, metiéndose posteriormente en una maleta, tal y como apareció el cadáver y haciendo que un colega la tire por unas escaleras. El buen hombre sale magullado y mareado de la maleta diciendo el nombre del asesino.

Esto no quiere decir que sea una comedia, podría decirse que es más bien una película dura, con un tono de cine “negro” policíaco.

La fotografía es realmente buena, de colores setenteros y oscuros, con imágenes muy potentes y llenas de fuerza.

También tiene  algunas escenas violentas especialmente crudas y brutales, como la del momento en que se corta la oreja, o la de la paliza en el baño, o la escena final del tiroteo, con juego de espejos incluído.

Por otro lado los acontecimientos hasta la resolución del asesinato  exigen atención para no perderse, sobre todo debido a esta peculiar forma de contar la historia. No aconsejaría verla a la hora de la siesta, o con resaca. Esta es una película diferente, que no está contada como una sucesión de escenas simples y estereotipadas que nos conducen hasta el desenlace y, precisamente por esto, provoca sorpresa, ambiguedad y a veces desconcierto.

Muy recomendable, aunque exige una cierta actitud abierta y receptiva.

El Peliculero

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s