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Otra visita destacada fue la de los directores griegos Katerina Kitidi y Aris Chatzistefanou, que presentaron su trabajo “Debtocracy” (“Deudocracia”) y además lo acompañaron con una charla que hundió con precisión milimétrica el discurso oficial sobre los orígenes de la crisis, las recetas neoliberales para salir de ella y las falsedades que entorno a la deuda pública se pregonan por los mecanismos habituales. Una presencia del público masiva a los actos con los autores griegos pusieron en evidencia el ansia por conocer un discurso al margen de las élites y los medios dominantes. La claridad de las ideas era tan cristalina y diferenciada de la propaganda alienante habitual, que no fueron pocos los que se acercaron a ellos para agradecerles el trabajo y su participación en el festival, a pesar de que el documental se encuentra con licencia Creative Commons en internet al acceso de todo aquel que quiera conocerlo. Un dato revelador sirve para dar las dimensiones del trabajo y los intereses reinantes en los medios masivos: la película de Kitidi y Chatzistefanou ha sido vista por dos millones de personas en la red en seis meses de existencia, mientras ninguna cadena de televisión griega ha accedido a emitirlo en su programación.
Una de las más importantes presencias en Lens Politica 2011 fue la de Danis Tanovic, autor entre otras de la oscarizada “En Tierra de Nadie” (2001). Tanovic cerró el festival con la proyección de su último trabajo “Cirkus Columbia”, un trabajo no exento de su habitual ironía para explorar el colapso de Yugoslavia a través de las pequeñas anécdotas de una familia en un pacífico pueblecito de Bosnia justo antes de la guerra. Tanovic nos acerca a presenciar las tensiones que condujeron al conflicto, exponiendo los intereses de cada parte. A través de una profunda sensibilidad, el autor captura situaciones simbólicas que muestran la complejidad de un mundo dominado por intereses irracionales, pero en el que el más puro sentido de la solidaridad y el amor prevalecen. La visita del director fue un acontecimiento especial en el que el público se volcó para entablar un diálogo lleno de emociones y humor.
El festival sigue siendo en su sexta edición una plataforma de debate que no se centra sólo en el cine y las mesas redondas o conferencias que organiza, sino que atiende también al arte contemporáneo arraigado en los valores del pensamiento crítico y radical. La exposición principal organizada en este contexto destacó con luz propia ya que Lens Politica contó este año con la visita del artista español Eugenio Merino para presentar su obra por primera vez en Finlandia. Merino, autor entre otras de la conocida “Stairway to Heaven” que la embajada israelí exigió retirar de ARCO en 2010 antes de la misma inauguración desatando una enconada controversia, destaca en su obra por el uso de una iconografía popular que combina con afilado sarcasmo. El autor recurre con frecuencia a la política, la cultura y los medios al elaborar obras con capacidad propia para generar un diálogo radical y polémico poco habitual con el espectador sin perder el humor; un humor tan hiriente como purificador en un medio dominado por el elitismo y la corrección bienpensante. Como es habitual en él, su obra no dejó indiferente a nadie, celebrando así la ironía de un discurso inusual en el ámbito del arte y armado sobre un virtuosismo técnico espectacular.
Destacaron también este año el estreno de dos documentales de producción finlandesa: “Um Shmum” de Gideon Gitai y “Red Forest Hotel” de Mika Koskinen. El primero sobre las acciones que el ejército israelí llevaron a cabo en 2006 contra una posición de observadores de la ONU durante la guerra del Líbano resultando con varios oficiales internacionales muertos. “Um Shmum” destaca así la constante ruptura de la legislación internacional por parte de Israel y su desprecio hacia el mandato de la ONU recogiendo destacados testimonios que analizan el asunto en profundidad, así como los discursos desafiantes de oficiales israelíes que no por conocidos dejan de ser sorprendentes. A la proyección de la película le acompañó una mesa redonda e la Universidad de Helsinki que contó con la presencia de figuras como los periodistas Gideon Levy y Odet Bisharat o los oficiales de organismos de la ONU en la zona Alain Pellegrini y Rolf Kullberg, entre otros.
Por su parte “Red Forest Hotel” es un documental que bien podría haber sido un afilado thriller político. El trabajo de Koskinen estaba destinado a exponer la política verde de reforestación en China, donde el autor vivió durante quince años, y el trabajo que allá realiza la empresa papelera finlandesa Stora Enso. Todo parecía ir bien para los objetivos marcados hasta que una serie de acontecimientos extraños comienzaron a surgir alrededor: detenciones injustificadas, secuestros, apaleamientos… La connivencia entre la multinacional finlandesa y los intereses chinos quedan en evidencia cuando se habla con los agricultores de la zona, que viven aterrorizados la llegada de “los finlandeses” y lo que traen, arruinando la economía local con la plantación masiva de eucaliptos y arrastrándolos a niveles de miseria impensables hasta hace poco, sin capacidad de respuesta ante el pánico generalizado con que las fuerzas represivas acompañan la política de reforestación forzada. El público se volcó en el trabajo de Koskinen, que vivió una asistencia masiva en las presentaciones de un documental fundamental para entender desde lo local lo que se oculta bajo la alfombra roja de la globalización. Una mesa redonda en la Universidad de Helsinki acompañó también el evento, con un ambiente eléctrico que ponía en evidencia la necesidad por conocer una realidad que de otra manera permanecería oculta ante los intereses creados por los canales habituales de información.
El grueso del programa de Lens Politica 2011 –en el que también estuvo presente Cuba, la primavera árabe, un foco en el Congo, las políticas de represión a los movimientos de resistencia estadounidenses, un homenaje a Juliano Mer Khamis con la proyección de “Los Hijos de Arna”, etc.- es demasiado amplio para poder encapsularlo aquí. Pero el foro que ha ido creciendo en estos seis años ha dado una nueva muestra, si cabe aún mayor con una asistencia masiva y participativa, de la importancia de espacios donde el diálogo entre los autores y la ciudadanía se den cita para poder elaborar un discurso crítico con el que resistir la alienación que las élites promueven a través de sus medios dominantes. Volveremos el año que viene. Bienvenidos.