<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
		>
<channel>
	<title>Comentarios en: &#8220;I Walked with a Zombie&#8221; de Jaques Tourneur</title>
	<atom:link href="http://cineastoria.wordpress.com/2008/06/24/i-walked-with-a-zombie-de-jaques-tourneur/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://cineastoria.wordpress.com/2008/06/24/i-walked-with-a-zombie-de-jaques-tourneur/</link>
	<description>max</description>
	<lastBuildDate>Sat, 07 Nov 2009 04:50:29 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.com/</generator>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
		<item>
		<title>Por: Teresa</title>
		<link>http://cineastoria.wordpress.com/2008/06/24/i-walked-with-a-zombie-de-jaques-tourneur/#comment-34</link>
		<dc:creator>Teresa</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 26 Aug 2008 13:25:40 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://cineastoria.wordpress.com/?p=94#comment-34</guid>
		<description>max, mientras amplias pego esto que leí y que me parece interesante de cinefania:
Dirigida por Jacques Tourneur, esta es probablemente la mejor película de la década sobre el tema (y quizás la más clásica del subgénero). Producida por Val Lewton, tiene como protagonista a Frances Dee en el rol de una enfermera que va a trabajar a la isla caribeña de San Sebastián, donde debe atender a una mujer (Christine Gordon) que se halla en estado catatónico. Su jefe es el marido de la paciente (Tom Conway), que parece querer contagiarla con su dolor y tristeza. El hermano de este (James Ellison), alcohólico, pugna por inestabilizar el ambiente. Mientras los nativos creen que la paciente se está zombificando, la enfermera descubre que la suegra (una avejentada Edith Barrett) se ha querido vengar de ella por haberse interpuesto entre sus dos hijos. La película tiene su justificado mérito en la aproximación tan poco convencional que realiza sobre el género (una característica de Val Lewton) y las intrigas que se generan sobre el desenvolvimiento de las facetas de los personajes. Las escenas de rituales vuduistas son también memorables y la ambigüedad en general de toda la trama la convierte en un clásico sin precedente. La ausencia de música en gran parte del metraje, proporciona momentos increíbles, aunque para un espectador de hoy pueda parecerle un bache. Una de las escenas más tétricas es aquella en la que Sir Lancelot cantando una canción se ve recortado sobre un horizonte caribeño. El efecto es excelente, ya que se trata de una secuencia que, sacada de su contexto, no tiene nada de sobrecogedor. Sin embargo, la letra de la canción y la cada vez más cercana figura del morocho (que se va acercando mientras canta), provoca una suave incomodidad. El principal acierto de la película es, entonces, combinar una historia sumamente atrapante con un contexto extraño y fantasmagórico (al silencio que sirve de marco a la película, debemos agregar la carencia de golpes efectistas, muy comunes en el cine de terror moderno, tales como cabezas decapitadas, apariciones de monstruos, etc.), en el que ciertas aristas bizarras (la presencia del negro zombificado interpretado por Darby Jones, el ritual vudú) se complementan con una triángulo romántico (el conformado por el marido, la enfermera y el hermano del marido). Espacio aparte merece la disertación sobre el tratamiento de la imagen que el director Tourneur practica (rescato la cámara rastrera que sigue a las dos protagonistas a través de una plantación de maíz), que sin embargo, queda preso de los convencionalismos de la época, al filmar la persecución final nocturna a la luz del día con el típico filtro para noche.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>max, mientras amplias pego esto que leí y que me parece interesante de cinefania:<br />
Dirigida por Jacques Tourneur, esta es probablemente la mejor película de la década sobre el tema (y quizás la más clásica del subgénero). Producida por Val Lewton, tiene como protagonista a Frances Dee en el rol de una enfermera que va a trabajar a la isla caribeña de San Sebastián, donde debe atender a una mujer (Christine Gordon) que se halla en estado catatónico. Su jefe es el marido de la paciente (Tom Conway), que parece querer contagiarla con su dolor y tristeza. El hermano de este (James Ellison), alcohólico, pugna por inestabilizar el ambiente. Mientras los nativos creen que la paciente se está zombificando, la enfermera descubre que la suegra (una avejentada Edith Barrett) se ha querido vengar de ella por haberse interpuesto entre sus dos hijos. La película tiene su justificado mérito en la aproximación tan poco convencional que realiza sobre el género (una característica de Val Lewton) y las intrigas que se generan sobre el desenvolvimiento de las facetas de los personajes. Las escenas de rituales vuduistas son también memorables y la ambigüedad en general de toda la trama la convierte en un clásico sin precedente. La ausencia de música en gran parte del metraje, proporciona momentos increíbles, aunque para un espectador de hoy pueda parecerle un bache. Una de las escenas más tétricas es aquella en la que Sir Lancelot cantando una canción se ve recortado sobre un horizonte caribeño. El efecto es excelente, ya que se trata de una secuencia que, sacada de su contexto, no tiene nada de sobrecogedor. Sin embargo, la letra de la canción y la cada vez más cercana figura del morocho (que se va acercando mientras canta), provoca una suave incomodidad. El principal acierto de la película es, entonces, combinar una historia sumamente atrapante con un contexto extraño y fantasmagórico (al silencio que sirve de marco a la película, debemos agregar la carencia de golpes efectistas, muy comunes en el cine de terror moderno, tales como cabezas decapitadas, apariciones de monstruos, etc.), en el que ciertas aristas bizarras (la presencia del negro zombificado interpretado por Darby Jones, el ritual vudú) se complementan con una triángulo romántico (el conformado por el marido, la enfermera y el hermano del marido). Espacio aparte merece la disertación sobre el tratamiento de la imagen que el director Tourneur practica (rescato la cámara rastrera que sigue a las dos protagonistas a través de una plantación de maíz), que sin embargo, queda preso de los convencionalismos de la época, al filmar la persecución final nocturna a la luz del día con el típico filtro para noche.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
